diumenge, 20 de juny de 2010

Oració al desassossec


Conocerse es errar, y el oráculo que dijo “Conócete” propuso un trabajo mayor que los de Hércules y un enigma más negro que el de la Esfinge. Desconocemos conscientemente, he ahí el camino. El desconocerse concienzudamente es el empleo activo de la ironía. No conozco cosa mayor, ni más propia del hombre que es de verdad grande, que el anàlisis paciente de la inconsciencia de nuestras consciencias, la metafísica de las sombras autónomas, la poesía del crepúsculo de la desilusión.
Pero siempre nos enganya algo, siempre se nos embota algun análisis, siempre la verdad, aunque falsa, está más allá de la otra esquina. Y es esto lo que cansa más que la vida, cuando ésta cansa, y que su conocimiento y meditación, que nunca dejan de cansar.

Ja em perdonareu si me’n vaig d’un extrem a l’altre però estem en plena primavera i els xàfecs i les tempestes se succeeixen entre els rajos de sol que escalfen l’ambient i les ventades que el refresquen. Aquest temps em desassossega i res millor que llegir Pessoa per a contrarestar el post anterior.